Un proyecto corporativo comienza mucho antes de que sus espacios se construyan. En la etapa de diseño se establecen relaciones entre necesidades, materiales y criterios arquitectónicos que después deberán conservar su sentido al llegar a la ejecución. La asesoría técnica tiene valor precisamente en ese momento: cuando todavía es posible evaluar las soluciones como parte de una propuesta completa y no como decisiones aisladas.
El proyecto Banca, Honduras, concebido en 2022 y materializado en 2024 mediante un nuevo edificio anexo en Tegucigalpa, forma parte de nuestra serie «40 Proyectos que nos definen». Su historia conecta el trabajo de Arista con Saybe y Asociados y la colaboración con la arquitecta Gina Molinari. Es un caso que permite mirar el aporte de la especificación desde su origen hasta su integración en el interior.
Asesoría desde las primeras etapas
En 2022, el objetivo del proyecto era desarrollar un edificio bajo los estándares de una certificación LEED. Esta intención formó parte del marco de diseño. Desde la etapa de diseño y especificación, Arista trabajó junto a Saybe y Asociados, asesorando en la selección de soluciones que respondieran a los requerimientos técnicos y a la visión arquitectónica.
La selección de un sistema interior no se limita a su apariencia. También exige considerar la función del ambiente al que se destina y su relación con el conjunto. Una oficina de dirección y un salón de eventos pertenecen a la misma infraestructura, pero no requieren exactamente la misma solución. La especificación permite expresar esas diferencias y vincularlas con las decisiones del proyecto.
Participar desde el comienzo aporta una oportunidad de diálogo entre proyectistas y especialistas. En este caso, Arista contribuyó con asesoría y soluciones de su portafolio, acompañando una visión definida en colaboración. El interés está en esa relación: conocimiento técnico puesto al servicio de una intención arquitectónica.
Continuidad entre la especificación y el espacio construido
Dos años después, en 2024, la visión se materializó con la construcción del nuevo edificio anexo en Tegucigalpa. La colaboración con Gina Molinari fue uno de los aspectos destacados del proyecto: la arquitecta respetó la especificación desarrollada por Arista y la complementó con una cuidada selección de productos.
Mantener una especificación no significa detener el proceso creativo. Significa reconocer los criterios que ya se han trabajado y relacionarlos con las decisiones que dan forma al interior. La selección de productos puede complementar esa base y construir una lectura conjunta de los ambientes.
La confianza entre profesionales tiene aquí una expresión concreta. El trabajo previo de asesoría conserva su lugar dentro del proyecto, mientras la arquitecta aporta su criterio a la selección. Esta continuidad ayuda a comprender el caso como una colaboración con aportes distintos y relacionados.
Haworth y Armstrong dentro de la propuesta
Para las oficinas de dirección se integraron divisiones acústicas fijas y fachadas frontales Enclosed de Haworth. La solución responde a una categoría específica del interior: los sistemas que conforman y delimitan estos ambientes. Su presencia debe leerse junto con el uso previsto de las oficinas y con la propuesta general.
Los cielos acústicos Armstrong constituyeron otra de las soluciones seleccionadas. El cielo y las divisiones actúan en planos distintos del espacio, pero forman parte de la misma composición interior. Incorporarlos bajo una visión compartida permite relacionar las decisiones de acondicionamiento acústico con el lenguaje arquitectónico.
En este proyecto, la integración de soluciones combina desempeño, confort acústico y una estética sofisticada. No se trata de presentar cada producto por separado, sino de reconocer cómo distintas categorías participan de un mismo entorno institucional.
Salones de eventos y superficies verticales
El portafolio seleccionado incluyó también divisiones acústicas móviles para los salones de eventos y recubrimientos vinílicos de pared. Las primeras pertenecen a los sistemas de división de los salones; los segundos incorporan los acabados de las superficies verticales a la propuesta.
Estas categorías amplían la lectura del proyecto más allá de las oficinas de dirección. Los sistemas fijos, los móviles, los cielos y los recubrimientos atienden componentes diferentes del interior. Su selección conjunta refleja un trabajo que considera tanto los requerimientos técnicos como la expresión visual del edificio.
Una colaboración que forma parte de nuestros 40 años
Este caso recuerda que el valor de la asesoría también se construye con continuidad. La conversación iniciada en el diseño encuentra una expresión en los productos seleccionados y en el espacio construido. Saybe y Asociados, Gina Molinari y Arista aportaron desde sus respectivos ámbitos a esa relación entre especificación y visión arquitectónica.
En cuatro décadas de trayectoria, proyectos como Banca, Honduras forman parte de una manera de trabajar basada en la confianza y la colaboración. Conectar soluciones con el propósito de cada ambiente sigue siendo una tarea que requiere escuchar, comprender y acompañar.
¿Estás planificando la renovación de tus oficinas corporativas o el desarrollo de un nuevo edificio institucional?
Conoce cómo nuestras soluciones de clase mundial pueden elevar el estándar de tus instalaciones con la asesoría auténtica de nuestros expertos.